miércoles, 16 de diciembre de 2015

Hoy te dibuje

Hoy te dibuje, y cada trazo, cada línea, es una historia para contar. 
Arranqué por los ojos, dos faroles que siempre iluminaron cada uno de mis pasos. Cada pestañeo fue una caída, pero siempre estuviste ahí para guiarme.
Tu sonrisa fue lo más fácil, es lo que más me gusta de vos. El contorno de tus labios es un camino directo al corazón.
Tu pelo, a veces lacio, a veces lleno de bucles, pero siempre de una manera perfecta. Esa manera de hacerte ver tan hermosa, es inexplicable. Exactamente así lo dibuje.
No hubo mayor placer que dibujar la silueta de tu cuerpo. Conocerla me facilita el trabajo. Cada rincón, cada lugar en donde mi lápiz pasa es una caricia al alma, un recuerdo.
Siempre fuiste y sos elegante, dibujar un vestido era lo menos que podía hacer por vos. Definitivamente todo te queda bien. Imperfectamente perfecta.

¿Te dibujo alas para que puedas volar? Naa.

Cris V.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Solo en sueños

Caminando se tropezó con un ángel, de ojos y sonrisita tierna. Ella le pidió perdón, el solo la miró, fijamente. Con palabras congeladas solo le dió un buen gesto. 
Taciturno, no por antipatía, sino por asombro, no podía dejar de mirarla, se sentía atraído. No podía creer lo que tenía frente a sus ojos.
Tomó coraje y le habló. Al igual que su cara tenía un nombre hermoso. Hablaron de sus vidas y de cosas al azar, cualquier palabra servía para descontracturar la tensión.
Él imaginó a ese ángel en su vida, pero primero tenía que pensar en crearle un cielo para que se sienta cómoda. El primer beso no tardó en llegar, fue tan dulce y suave como la miel. Y a partir de ese momento ambos se unieron en el mismo sendero para así caminar juntos.
Vivieron cientos de momentos, de todo tipo, como todo el mundo. Pero lo importante era el amor que ambos se sentían, era inmenso, incomparable. 
Cuando todo parecía marchar bien, siempre suceden cosas que frenan el recorrido. Había que despertar. Los sueños lamentablemente en algún momento terminan.
En los sueños entramos en un mundo completamente nuestro. Nadamos en el mar más profundo, o volamos sobre la nube más alta. Soñar no cuesta nada, es una ilusión gratuita.

Cris V.