No hay lluvia si no existiría el Sol. No hay tormentas sin antes existir una calma. No hay glaciares si no existiese el frío. No hay tristeza sin antes haber amado o haber perdido alguien querido. Una cosa complementa a la otra, siempre. Hay que saber sufrir para luego hacer. Hay que amar para luego extrañar.
Se siente furia, odio, rencor. Para luego sentir desilusión, tristeza, recuerdos, amor.
No todo es de color de rosas en la vida, hay que estar preparado para todo, con corazón de hierro.
Quiero creer que el llanto, los miedos a perder, los enojos o gritos significa algo en todo esto: o le damos más importancia de la que verdaderamente se merece, o tenemos tantas ganas de algo que no sabemos por donde sacarlo. Hay que saber a quien llorarle o a quien sonreirle, no todos merecen eso.
Cris V.
No hay comentarios:
Publicar un comentario